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Mostrando entradas de julio, 2021

Vidas cruzadas. Quique González

 

Poesía. Saint-John Perse

“La poesía no pretende cosa alguna de los beneficios del siglo. Atada a su propio destino y libre de ideologías, se equipara a la vida misma sin justificación alguna. Y con un abrazo, como una sola y gigante estrofa viviente, teje al presente todo lo pasado y todo lo por venir, fusiona lo humano con lo sobrehumano y todo el espacio planetario con el universal. La oscuridad que se le cuestiona no deriva de su naturaleza propia, que es la de develar, sino de la noche misma que explora, a la que está consagrada a explorar: la del alma y el misterio que rodea al ser humano”. Saint-John Perse

Xoel López. Me cuesta tanto olvidarte.

  Xoel López  Me cuesta tanto olvidarte  La bien querida  De momento abril 

Ewald von Kleist. Felicidad

 Cada día se me hace más claro que nosotros, los seres humanos – sobre todo nosotros los europeos–hemos dado un falso valor a todo, porque nos hemos alejado de Dios. El mundo de hoy ya no tiene una legítima escala de valores. La humanidad va en pos de metas efímeras y ya no sabe lo que es la felicidad ni dónde encontrarla, ni sabe por qué debería dar gracias.

Alegría. Molly Kelly

 Todos conocemos momentos de felicidad, pero felicidad no es lo mismo que alegría. Hay alegría sólo cuando hay paz. La felicidad a menudo es superficial y pasajera, mientras que la alegría penetra hasta el alma misma y es duradera. La felicidad es cosa de sentirse bien; la alegría puede venir acompañada de sufrimiento. La felicidad a menudo tiene que ver con el triunfo; la alegría muchas veces significa renuncia. Molly Kelly En busca de paz Johann Christoph Arnold

León Tolstoi

 La gente pone en duda mi falta de temor y supone que hay algo místico en mi manera de ver vida y muerte. Pero no hay nada por el estilo. Me gusta mi jardín, me gusta leer un libro, me gusta acariciar a un niño. Al morir pierdo todo esto y, por lo tanto, no quiero morir, temo a la muerte. Si mi vida consistiera de satisfacer una multitud de deseos temporales, tendría motivo para temer lo que les pone fin. Pero cuanto más renuncio a ellos y permito que mi corazón haga lugar para uno solo –el deseo de hacer la voluntad de Dios y entregarme a Él – tanto más me libero de ese temor, y poco a poco la muerte deja de existir para mí. Y si todos mis deseos fuesen totalmente transformados, sólo quedaría la vida y no habría más muerte. El sendero de la vida requiere que reemplacemos lo terrenal y lo temporal con lo eterno, y es éste el camino que hay que seguir. Pero a cada uno le toca reconocer en qué estado se encuentra su alma. León Tolstói  *** «Todos piensan en cambiar el mundo, per...

C. S. Lewis. Arrepentimiento

Arrepentimiento El ser humano, caído desde que cayera Adán, no es simplemente una criatura imperfecta que necesita rehabilitarse: es un rebelde que tiene que deponer sus armas. Deponer las armas, rendirse, darse cuenta de haber errado el camino y disponerse a comenzar la vida de nuevo, ésa es la única forma de salir de un pozo. Ese proceso de entregarse, a todo dar en marcha atrás, es lo que los cristianos llaman arrepentimiento. C. S. Lewis

Rabindranath Tagore. Oración

 Acéptame, Señor mío; acéptame por este rato. Permite que esos días que, como huérfanos, pasaron sin ti queden olvidados. Sólo extiende este pequeño momento a lo ancho en tu  regazo, sujetándolo bajo tu luz. He vagado en pos de voces que me atrajeron pero no me llevaron a ninguna parte. Permite que ahora me sienta en paz y escuche tus palabras en el alma de mi silencio. No apartes tu rostro de los secretos oscuros de mi corazón, sino ilumínalos hasta que se quemen con el fuego de tu amor. Rabindranath Tagore

Fedor Dostoievski, Los hermanos Karamazov

 No se mienta a sí mismo, sobre todo. El que se miente a sí mismo y cree su propia mentira, no es capaz de distinguir la verdad, ni en sí ni en los demás. Y al no respetar a nadie, cesa de amar, y para ocuparse o distraerse, en ausencia del amor, se da a las pasiones y se entrega a groseros goces, llegando, en sus vicios, hasta la bestialidad; todo ello procede de la mentira continua para consigo mismo y para con los demás. El que se miente a sí mismo, puede ser su primer ofensor…Un individuo sabe que nadie le ha ofendido, sino que él mismo se infirió una ofensa; miente recargando a su placer el cuadro; de un montículo hace una montaña; lo sabe él mismo y, no obstante, es el primero en ofenderse hasta sentir placer en ello y experimentar una gran satisfacción ignorando que está pisando el camino de los grandes odios… Fedor Dostoievski,  Los hermanos Karamazov 

Dag Hammarskjöld. HONRADEZ

HONRADEZ  Te creías indiferente al elogio por éxitos que tú mismo no habrías estimado como tuyos; o que, si hubieses sentido la tentación de sentirte halagado, siempre habrías recordado que el elogio recibido sobrepasaba por mucho lo que los hechos justificaban. Te creías indiferente–hasta que sentiste el brote de tus celos ante los ingenuos intentos de otro por “hacerse el importante”, y quedó expuesta tu vanidad. Respecto a la dureza del corazón y su mezquindad, quisiera leer con los ojos abiertos el libro que mis días están escribiendo–y aprender. Dag Hammarskjöld

Kahlil Gibrán. CONFIANZA

CONFIANZA Confía en el médico, y toma su remedio  en silencio y serenidad, Porque su mano, aunque dura y pesada, Es guiada por la tierna mano del Invisible, Y la copa que ofrece, aunque queme tus labios, Fue formada del barro que el Alfarero Humedeció con sus lágrimas divinas. Kahlil Gibrán

Richard J. Foster. Silencio

Silencio La lengua es nuestra arma más poderosa y como tal la manejamos. Fluye de nosotros un torrente de palabras porque nos encontramos en constante proceso de ajustar nuestra imagen pública. Hablamos para rectificar la manera como otros nos juzgan porque tememos la opinión que–imaginamos–se han formado de nosotros. Si he cometido algún mal (o algún bien y pienso que tú puedas interpretarlo mal) y me entero de que ya lo sabes, me tentará el ayudarte para que comprendas mi acción. Entre todas las disciplinas del Espíritu, el silencio es una de las más profundas porque le pone coto a toda autojustificación. Uno de los frutos del silencio es la libertad de dejar que Dios sea quien nos justifique. No hace falta que nosotros corrijamos a los demás. Richard J. Foster

Marco Aurelio. Sencillez

Sencillez No es el propósito de la vida formar parte de la mayoría, sino evitar el contarse entre los dementes…Recuerda que hay un Dios quien no desea que los seres humanos creados en su imagen le alaben o glorifiquen; más bien desea que, guiados por el entendimiento que recibieron, se le asemejen en lo que hagan. La higuera es fiel a su propósito, así el perro,  también las abejas. ¿Será posible, pues, que el hombre no cumpla con su vocación? Pero, ay, estas grandes y sagradas verdades se borran de la memoria. El desasosiego del diario vivir, las guerras, el miedo irreflexivo, la debilidad espiritual, y la servidumbre a los hábitos las ahogan. Marco Aurelio

Óscar Romero. La violencia del amor

 Dios ha sembrado bondad. Ningún niño ha nacido malo. Todos hemos sido llamados a la santidad. Valores que Dios ha sembrado en el corazón del hombre y que los actuales, los contemporáneos tanto estiman, no son piedras raras. Son cosas que nacen continuamente. ¿Por qué entonces hay tanta maldad? Porque los ha corrompido la mala inclinación del corazón humano y necesitan purificación. La vocación del hombre pues primigenia, original, es la bondad. Todos hemos nacido para la bondad. Nadie nació con inclinaciones a hacer secuestros; nadie nació con inclinaciones para ser un criminal; nadie nació para ser un asesino. todos nacimos para ser buenos, para amarnos, para comprendernos. ¿Por qué entonces, Señor, han brotado en tus campos tantas cizañas? El enemigo lo ha hecho, dice Cristo. El hombre dejó que creciera en su corazón la maleza: las malas compañías, las malas inclinaciones, los vicios. Queridos jóvenes, ustedes que están en el momento en que la vocación se decide, piensen que tod...

En busca de paz. Apuntes y conversaciones en el camino. Johann Christoph Arnold. Traducción de Juan Segarra Palmer

[...] Pero luego vino la rebelión de mis años estudiantiles–mi fase “hippy”, de la cual me sentí orgullosa–y de mi ira contra el statu quo y todo lo que a mi modo de ver obraba en contra de la paz y del amor. Me imaginaba que militaba por la paz, para acabar la Guerra de Vietnam–marchando, cantando, apoyando a los que se oponían a la guerra, y así por el estilo.  Pensaba que podía mejorar la condición de los trabajadores agrícolas extranjeros mediante el boicot de uvas y el embrollo que eso causaba a los supermercados locales que las vendían. Traté de compartir todo lo que poseía, practiqué yoga, puse mi dinero en un fondo común con otros y aprendí a sentirme feliz en una comuna. En realidad, nada de eso me trajo la paz. Hoy pienso que la razón por la que no encontré sosiego fue que lo esencial, o sea mi orientación básica, estaba equivocada. No es que aquellas causas no fueran, ni sigan siendo, causas buenas. Pero yo era mi propio dios; yo era la norma por la cual juzgaba mi vida ...

En busca de paz. Apuntes y conversaciones en el camino. Johann Christoph Arnold. Traducción de Juan Segarra Palmer

Hemos sido llamados a ser fructíferos –no exitosos, ni productivos, ni expertos. El éxito proviene de la fuerza, del estrés y del esfuerzo humano. Es cuando nos sabemos vulnerables, cuando admitimos nuestra propia debilidad, que damos frutos. Durante mucho tiempo, busqué firmeza y seguridad entre los sabios e inteligentes, apenas consciente de que las cosas del Reino son reveladas a los niños, y que Dios ha escogido– para avergonzar a los sabios– a aquellos que son necios según las convenciones humanas. Pero cuando experimenté la cálida acogida, sin pretensiones, de los que no tienen nada de qué jactarse; cuando recibí el abrazo cariñoso de personas que no hacían preguntas, entonces descubrí poco a poco que el verdadero retorno a nuestro hogar espiritual significa volvernos hacia los pobres de espíritu, a quienes pertenece el Reino de los Cielos. Testimonio Henri Nouwen, escritor que abandonó una ilustre carrera en Harvard, Yale, y Notre Dame para dedicarse al servicio de los impedidos...

Francisco de Asís. Vida y ejemplo

 Señor, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio, siembre yo amor; Donde haya injuria, perdón; Donde haya duda, fe; Donde haya desesperación, esperanza; Donde haya oscuridad, luz; Donde haya tristeza, alegría. Oh, divino Maestro, Concédeme no buscar yo tanto Ser consolado, sino consolar, Ser comprendido, sino comprender, Ser amado, sino amar. Porque es al dar que recibimos Al perdonar que somos perdonados, Y al morir que nacemos a la vida eterna.

Soneto V. Garcilaso de la Vega

  SONETO V Escrito está en mi alma vuestro gesto, y cuanto yo escribir de vos deseo; vos sola lo escribisteis, yo lo leo tan solo, que aun de vos me guardo en esto. | En esto estoy y estaré siempre puesto; que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo, de tanto bien lo que no entiendo creo, tomando ya la fe por presupuesto. | Yo no nací sino para quereros; mi alma os ha cortado a su medida; por hábito del alma mismo os quiero. | Cuanto tengo confieso yo deberos; por vos nací, por vos tengo la vida, por vos he de morir, y por vos muero.

Amor de mis entrañas, viva muerte... Federico García Lorca

Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura.

La forma de querer tú. Pedro Salinas

  La forma de querer tú es dejarme que te quiera. El sí con que te me rindes es el silencio. Tus besos son ofrecerme los labios para que los bese yo. Jamás palabras, abrazos, me dirán que tú existías, que me quisiste: jamás. Me lo dicen hojas blancas, mapas, augurios, teléfonos; tú, no. Y estoy abrazado a ti sin preguntarte, de miedo a que no sea verdad que tú vives y me quieres. Y estoy abrazado a ti sin mirar y sin tocarte. No vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esa soledad inmensa de quererte sólo yo.

La pequeña llama. Juana de Ibarbourou.

  La pequeña llama –  Juana de Ibarbourou Yo siento por la luz un amor de salvaje. Cada pequeña llama me encanta y sobrecoge; ¿No será, cada lumbre, un cáliz que recoge El calor de las almas que pasan en su viaje? Hay unas pequeñitas, azules, temblorosas, Lo mismo que las almas taciturnas y buenas. Hay otras casi blancas: fulgores de azucenas. Hay otras casi rojas: espíritus de rosas. Yo respeto y adoro la luz como si fuera Una cosa que vive, que siente, que medita, Un ser que nos contempla transformado en hoguera. Así, cuando yo muera, he de ser a tu lado Una pequeña llama de dulzura infinita Para tus largas noches de amante desolado.

Dicen que no hablan las plantas. ROSALÍA DE CASTRO

  Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros, Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros, Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso, De mí murmuran y exclaman: —Ahí va la loca soñando Con la eterna primavera de la vida y de los campos, Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos, Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado. Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha, Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula, Con la eterna primavera de la vida que se apaga Y la perenne frescura de los campos y las almas, Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan. Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños, Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

Anoche cuando dormía. Antonio Machado

  Anoche cuando dormía , de Antonio Machado Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión!, que una fontana fluía dentro de mi corazón. Di, ¿por qué acequia escondida, agua, vienes hasta mí, manantial de nueva vida de donde nunca bebí? Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión!, que una colmena tenía dentro de mi corazón; y las doradas abejas iban fabricando en él, con las amarguras viejas blanca cera y dulce miel. Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión!, que un ardiente sol lucía dentro de mi corazón. Era ardiente porque daba calores de rojo hogar, y era sol porque alumbraba y porque hacía llorar. Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión!, que era Dios lo que tenía dentro de mi corazón.

Distinto. Juan Ramón Jiménez

Lo queRÍaN matar LOS IGUALES PORQUE ERA DISTINTO.   SI VEIS UN PÁJARO DISTINTO, TIRADLO; SI VEIS UN MONTE DISTINTO, CAEDLO; SI VEIS UN CAMINO DISTINTO, CORTADLO; SI VEIS UNA ROSA DISTINTA, DESHOJADLA; SI VEIS UN RÍO DISTINTO, CEGADLO…; SI VEIS UN HOMBRE DISTINTO, MATADLO.   ¿Y EL SOL Y LA LUNA DANDO EN LO DISTINTO?, ALTURA, OLOR, LARGOR, FRESCURA, CANTAR, VIVIR DISTINTO DE LO DISTINTO; LO QUE SEAS, QUE ERES DISTINTO (MONTE, CAMINO, ROSA, RÍO, PÁJARO, HOMBRE…): SI TE DESCUBREN LOS IGUALES HUYE A MÍ, VEN A MI SER, MI FRENTE, MI CORAZÓN DISTINTO.

Amor constante más allá de la muerte. FRANCISCO DE QUEVEDO

  AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; mas no, de esotra parte, en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama la agua fría, y perder el respeto a ley severa. Alma a quien todo un dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, médulas que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejará, no su cuidado; serán ceniza, mas tendrá sentido; polvo serán, mas polvo enamorado. Francisco de Quevedo