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María, Bienaventurada.

¿Cabría imaginar predicción más inverosímil que ésta?... Una muchacha de quince años escasos, desprovista de bienes de fortuna y de toda posición social, desconocida a sus compatriotas y habitante de una aldea no menos desconocida, proclamaba confiadamente que la llamarían bienaventurada todas las generaciones. ¡Fácil parecía coger la palabra a aquella muchacha profetizante con la certeza absoluta de verla desmentir antes de la primera generación! Hoy han pasado veinte siglos y puede hacerse el cotejo entre la predicción y la realidad. Ahora puede ver la historia sin trabajo si María previó con justeza y si la humanidad hoy la exalta más que a Herodes el Grande, entonces árbitro de Palestina, y que a Cayo Julio César Octaviano Augusto, entonces árbitro del mundo.

Giuseppe Ricciotti


Inmaculada Concepción
Giovanni Battista Tiepolo

Atributos: Anagrama con M y A, azucena, corona de doce estrellas, luna, espejo, rosario, rosa, vestidos blancos y azules, o azules y rojos, Niño Jesús en sus brazos, Inmaculado Corazón, etc.

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