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Cristina Domenech. La poesía que libera el alma




“El corazón mastica lágrimas de tiempo

ciego de ver esa luz

oculta la velocidad de la existencia

donde reman las imágenes

lucha,

no se deja ir.

El corazón se agrieta bajo miradas tristes,

cabalga en tormentas que riegan fuego,


levanta pechos aminorizados de vergüenza,

sabe que el método no es solo leer y seguir

también desea ver el infinito azul.

El corazón se sienta a pensar las cosas,

lucha por no caer en lo común,

intenta aprender a amar sin herir,

respira el sol dándose coraje,

se entrega,

viaja a la razón.

El corazón pelea entre ciénagas,

bordea la línea del inframundo,

cae sin fuerzas y no se entrega a lo fácil

mientras pasos desparejos de embriaguez despiertan,

despiertan la quietud

Soy Martín Bustamante, estoy preso en la Unidad 48 de San Martín, hoy es mi día de salidas transitorias. Y a mí la poesía y la literatura me cambiaron la vida.”

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