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Mostrando entradas de febrero, 2020

El Triunfo. La Verdad del mundo. salvador mira

Viniendo de donde vengo, cuando publiqué mi primer poemario, se ciñó sobre mi frente una corona de Laurel que nadie ha podido ni podrá arrebatarme... En un camino, oscuro y difícil, lleno de amarguras, necesidades y tragedias, un niño, bajo el exiguo resplandor de una vela, devoraba libros...     Y para su sorpresa, la derrotas y sinsabores, hasta las caídas de las que creía nunca se repondría,  se transformaron en pasos hacia delante ... Sin saberlo, cuando todo daba por perdido...: la Verdad le permitió encontrarla. Y esta era el más fulgurante Triunfo...  En la Verdad no hay principio ni final; no hace falta escribir libros, ni ser quien uno no es; la razón y el conocimiento de los hombres son garabatos dibujados en su cuaderno por un párvulo... En la Verdad no existe la carne. Los sueños y la realidad son una misma cosa; la confianza germina sobre el afecto; la sabiduría se encuentra en los Misterios, las canciones y la alegría. La más pequeña ...

Y la muerte no tendrá dominio. Dylan Thomas

Y la muerte no tendrá dominio. Los muertos desnudos serán uno con el hombre en el viento y la luna del oeste; cuando sus huesos queden limpios y los huesos limpios se consuman, en codo y pie tendrán estrellas; aunque estén locos serán cuerdos, aunque se hundan en el mar volverán a levantarse, aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor, y la muerte no tendrá dominio. Y la muerte no tendrá dominio. Los que yacen hace tiempo en los recodos bajo el mar no morirán allí enredados; retorcidos en el potro cuando sus fibras cedan, atados a una rueda de tortura, aún así no serán despedazados; la fe, en sus manos, se partirá en dos y los males unicornes les pasarán de largo; Cuando todos los cabos estén rotos, ellos no crujirán; y la muerte no tendrá dominio. Y la muerte no tendrá dominio. No pueden gritar más en sus oídos las gaviotas o romper ruidosamente las olas en la playa; donde surgió una flor, otra no podrá levantar su cabeza a lo...

Donde una vez las aguas de tu rostro... Dylan Thomas

Donde una vez las aguas de tu rostro giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma, los muertos alzan la mirada; donde un día asomaron el pelo los tritones a través de tu hielo, el viento áspero navega por la sal, la raíz, las huevas de los peces. Donde una vez tus verdes nudos hundieron su atadura en el cordón de la marea, allí camina ahora el vegetal destejedor, con tijeras filosas, empuñando el cuchillo para cortar los canales en su origen y derribar los frutos empapados. Invisibles, tus mareas medidoras del tiempo irrumpen en las camas galantes de las algas; el alga del amor se vuelve mustia; allí en torno a tus piedras sombras de niños van, que desde su vacío lloran ante el mar colmado de delfines. Secos como la tumba, tus coloreados párpados no serán aherrojados mientras la magia se deslice sabia sobre el cielo y la tierra; habrá corales en tus lechos, habrá serpientes en tus mareas, hasta que mueran todos nuestros juramentos d...

En mi oficio o mi arte sombrío. Dylan Thomas

En mi oficio o mi arte sombrío ejercido en la noche silenciosa cuando sólo la luna se enfurece y los amantes yacen en el lecho con todas sus tristezas en los brazos, junto a la luz que canta yo trabajo no por ambición ni por el pan ni por ostentación ni por el tráfico de encantos en escenarios de marfil, sino por ese mínimo salario de sus más escondidos corazones. No para el hombre altivo que se aparta de la luna colérica escribo yo estas páginas de efímeras espumas, ni para los muertos encumbrados entre sus salmos y ruiseñores, sino para los amantes, para sus brazos que rodean las penas de los siglos, que no pagan con salarios ni elogios y no hacen caso alguno de mi oficio o mi arte.

Érase una vez en América. Escena final.

Érase una vez en América.  Sergio Leone.

Oblivion. Astor Piazzolla

Oblivion. Astor Piazzolla

Yo soy Espartaco

Dirección Stanley Kubrick Reparto Kirk Douglas Tony Curtis Laurence Olivier Peter Ustinov Charles Laughton  Año /País:1960/Estados Unidos Título original:Spartacus Duración196 min. Guion Dalton Trumbo  (Novela: Howard Fast) Música Alex North Fotografía Russell Metty