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Mostrando entradas de agosto, 2018

León Felipe

“Me gusta remojar la palabra divina, amasarla de nuevo, ablandarla con el vaho de mi aliento, humedecer con mi saliva y con mi sangre el polvo seco de los Libros Sagrados y volver a hacer marchar los versículos quietos y paralíticos con el ritmo de mi corazón. Me gusta desmoronar esas costras que han ido poniendo en los poemas bíblicos la rutina milenaria  y la exégesis ortodoxa de los púlpitos para que las esencias divinas y eternas se muevan otra vez con libertad. Después de todo, digo otra vez que estoy en mi casa. El poeta al volver a la Biblia, no hace más que regresar a su antigua palabra, porque ¿qué es la Biblia más que una Gran Antología Poética hecha por el Viento y donde todo poeta legítimo se encuentra? Comentar aquí, para este poeta, no es más que recordar, refrescar, ablandar, vivificar, poner de pie otra vez el verso suyo antiguo que momificaron los escribas. Cristo vino a defender los derechos de la Poesía contra la intrusión de los escribas, en este pleito terribl...

Salmo de alabanza. Eclesiástico 51

1  Te doy gracias, Señor, rey mío, y te alabaré, Dios, mi salvador. Daré gracias a tu nombre, 2  porque tú fuiste mi protector y mi apoyo, libraste mi cuerpo de la destrucción y del lazo de la lengua malvada, de labios que maquinan la falsedad, has sido mi apoyo delante de los que me rodeaban y me libraste, 3  según la multitud de tu misericordia y la grandeza de tu nombre, del rechinar de dientes prestos a devorar, de la mano de los que acechaban mi vida, de las muchas tribulaciones que padecí; 4  de la asfixia de las llamas que me rodeaban, de en medio del fuego que yo no había encendido; 5  del seno profundo del sepulcro, de la lengua impura, de palabra mentirosa, 6  calumnia de una lengua injusta contra el rey. Mi alma ha estado al borde de la muerte, mi vida había descendido casi al sepulcro. 7  Me rodeaban por todas partes, pero ni uno había para ayudarme. Mis ojos buscaban un socorro humano, y no lo había. 8  Entonces me acor...

El cantar de los cantares

7:1 ¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias,  Oh hija de príncipe!  Los contornos de tus muslos son como joyas,  Obra de mano de excelente maestro.  7:2 Tu ombligo como una taza redonda  Que no le falta bebida.  Tu vientre como montón de trigo  Cercado de lirios.  7:3 Tus dos pechos, como gemelos de gacela.  7:4 Tu cuello, como torre de marfil;  Tus ojos, como los estanques de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim;  Tu nariz, como la torre del Líbano,  Que mira hacia Damasco.  7:5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo;  Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey  Suspendida en los corredores. 7:6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave,  Oh amor deleitoso!  7:7 Tu estatura es semejante a la palmera,  Y tus pechos a los racimos.  7:8 Yo dije: Subiré a la palmera,  Asiré sus ramas.  Deja que tus pechos sean como racimos de vid,  Y el olor de tu boca como de manzanas,  ...

Luciano Pavarotti

CARUSO NESSUM DORMA E LUCEVAN LE STELLE

Tres colores: Azul

Azul.  Krysztof Kieslowski. Escena final.

Tú. ARMONÍA

EXCELENCIA DE LA SABIDURÍA

1   Hijo mío, si recibes mis palabras, y atesoras mis mandamientos dentro de ti,  2 da oído a la sabiduría, inclina tu corazón al entendimiento;  3 porque si clamas a la inteligencia, y alzas tu voz al entendimiento,  4   si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos,  5 entonces entenderás el temor del SEÑOR, y descubrirás el conocimiento de Dios.  6 Porque el SEÑOR da sabiduría, de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia. 7   El reserva la prosperidad para los rectos, es escudo para los que andan en integridad,  8 guarda las sendas del juicio, y preserva el camino de sus santos.  9   Entonces discernirás justicia y juicio, equidad y todo buen sendero; Proverbios 2:1-9 *** 11   No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; Ni te fatigues de su corrección:  12   Porque al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere....

SABIDURÍA

10  La sabiduría vendrá a tu corazón,      y el conocimiento te endulzará la vida. 11  La discreción te cuidará,      la inteligencia te protegerá. 12  La sabiduría te librará del camino de los malvados,      de los que profieren palabras perversas, 13  de los que se apartan del camino recto      para andar por sendas tenebrosas, 14  de los que se complacen en hacer lo malo      y festejan la perversidad, 15  de los que andan por caminos torcidos      y por sendas extraviadas; 16  te librará de la mujer ajena,      de la extraña de palabras seductoras 17  que, olvidándose de su pacto con Dios,      abandona al compañero de su juventud. 18  Ciertamente su casa conduce a la muerte;      sus sendas llevan al reino de las sombras. 19  El qu...